Con la unidad de la izquierda derrotamos la maniobra de Barbieri y la Franja Morada-Nuevo Espacio


El día sábado 26 de Abril se convocó a la última jornada del Congreso de la Federación Universitaria de Buenos Aires. La renovación de autoridades no pudo realizarse por la falta de quórum, maniobra orquestada por el “Frente Reformista” de la Franja Morada, que contó cómo socio principal a La Cámpora. Fueron 59 los delegados que se presentaron, no pudiendo llegar al mínimo de 66 requerido para el quórum. Al mismo tiempo, más de 2000 estudiantes votaron en Plaza Houssay un plan de acción para la FUBA centrado en la lucha por más presupuesto y el enfrentamiento con el rectorado.
Este Congreso desarrolló en el medio de una gran campaña mediática que constituyó un ataque directo contra el gremio y no solo contra su actual conducción. La misma estaba orquestada directamente desde el rectorado de Barbieri y Richarte, con la Franja Morada y sus aliados.
Para el plan del rector, una FUBA independiente y de lucha, que viene enfrentando esta política mercantilizadora y a aquellos que vienen a hacer negocios con la educación pública, representa una traba, que debe ser quitada del medio.
Es por eso que Barbieri y la Franja Morada se han jugado a fondo en el ataque a nuestra Federación. Lo que necesitan es una FUBA vaciada, sin ningún tipo de debate. Quieren transformarla en una sucursal del rectorado.
Otro actor de reparto en esta maniobra fue Libres del Sur, cuya participación en el Frente Amplio UNEN con los radicales los hizo subordinarse a la política de Nuevo Espacio-Franja Morada.

Divididos y desorganizados

Párrafo aparte merece el papel de La Cámpora, cuya postura contra la derecha radical se evaporó en la práctica, quedando sólo en palabras. La Cámpora jugó abiertamente junto con Barbieri y la Franja Morada. Ellos también prefieren una FUBA desmovilizada, porque quieren una federación obsecuente, callada y obediente frente a los debates de la coyuntura nacional, no quieren vernos en las calles exigiendo más presupuesto para la educación o acompañando las luchas de otros sectores.
Este grupo fue capaz de avanzar en este objetivo, aunque eso implique desconocer el mandato de aquellos estudiantes que los votaron en los centros de estudiantes para que los representen en la federación con su voto.
Dentro del kirchnerismo, los compañeros del Movimiento Evita, sin ocultar las diferencias con la actual conducción, han tenido la madurez política de no acoplarse al boicot a la FUBA perpetrado por derecha más rancia de la Universidad y acreditar su delegado al Congreso de la FUBA.

Nuestra tarea: ¡continuar la lucha!

Derrotamos la maniobra contra la Federación porque el “Frente Reformista” no pudo convocar a un Congreso paralelo, no pudo articular un frente que tenga la mayoría de los delegados para ganar la FUBA, dejaron sin qourúm la elección porque saben que no pueden ganar al “Frente Por otro 1918”, la actual conducción de la Federación.. Este escenario plantea el desafío de seguir fortaleciendo la legitimidad de nuestro gremio con iniciativa política, continuando el camino de la defensa de nuestros derechos como estudiantes.
Este Congreso reafirma los posicionamientos que desde La Mella venimos sosteniendo con respecto a la etapa que se abrió en la UBA. La llegada de Barbieri al rectorado para convertir a la universidad en su negocio se enfrenta con un obstáculo: el movimiento estudiantil organizado en la FUBA. Los y las estudiantes que luchamos día a día para defender la educación pública y construir una universidad popular, nos organizamos en la federación y nuestros centros de estudiante. Mientras el Rectorado y la Franja Morada – Nuevo Espacio apuestan a profundizar el modelo mercantilista de universidad, los estudiantes , junto a docentes y no docentes, peleamos por uno al servicio del pueblo y por eso quieren avanzar sobre nuestra federación.
En ese sentido, es que jamás bajaremos nuestras banderas por el contrario la tarea es masificar el movimiento estudiantil y fortalecer su unidad. De esa manera, es que logramos mantener la federación de los y las que luchan. Esta nueva etapa a nivel nacional y en la UBA requiere avanzar sin mezquindades, sin prisa pero sin pausa, en la construcción de un movimiento estudiantil que irrumpa en la escena política mostrando que camino que hay que seguir no es de las transas y lo negociados de los de arriba, sino la lucha y la organización de los de abajo para transformar todo lo que deba ser cambiado.