Ante la nueva convocatoria al Congreso: Defendamos la FUBA del ataque del rectorado, sigamos luchando por la educación pública.


El pasado 7 de Mayo, la Junta Representativa de la Federación Universitaria de Buenos Aires, votó la convocatoria a un nuevo Congreso de Renovación de Autoridades, tal como dicta el estatuto, para el próximo 5 de Junio. Es decir que los representantes de los centros de estudiantes que conforman la Junta Representativa decidieron llevar adelante esta convocatoria.

Es importante mencionar que este llamado a realizar la renovación de autoridades se desarrolla en el marco de un ataque frontal de Alberto Barbieri contra el gremio de los estudiantes de la UBA. Así fue que el anterior llamamiento fue abiertamente boicoteado por Nuevo Espacio-Franja Morada (brazo estudiantil del rectorado) para dejar sin quórum al Congreso e intentar así deslegitimar el propio congreso que habían convocado de manera conjunta semanas atrás.

La maniobra fue lamentablemente secundada por organizaciones como La Cámpora o Libres del Sur, que se presentaban públicamente como oposición a Barbieri y su proyecto, pero en los hechos son completamente funcionales a la política del rector y las autoridades

El caso de La Cámpora merece ser analizado con mayor detenimiento, ya que luego de una campaña pública contra la elección de Barbieri, una vez asumido este se adaptaron completamente a su gestión. Tal es así que llegaron incluso a integrarla con un funcionario, Joaquín Cara, quien es Subsecretario de Vinculación Social e Inclusión Educativa, cartera que depende directamente del rector. Esto sumado al hecho de que se hayan bajado de una marcha al rectorado contra la designación de Dario Richarte (que ellos mismos habían convocado junto a otros sectores kirchneristas) da cuenta del nivel de compromiso que tienen con Barbieri.

Libres del Sur, por su parte, coherente con su armado a nivel nacional, se ha plegado a la estrategia de los radicales para debilitar a la FUBA.

Ambas agrupaciones privilegian de esta manera un acuerdo “por arriba” que incluso defrauda a los propios estudiantes que los votaron.

Esperamos que este Congreso sea aprovechado como una oportunidad para estas y otras organizaciones de entender la enorme distancia que hay entre plantear diferencias políticas con las fuerzas que formamos parte de la conducción de la Federación, a pasar a atacar directamente al gremio impidiendo su funcionamiento
haciéndole el juego al rectorado de Barbieri y Richarte. Y esto último es significativo ya que la FUBA tiene su legitimidad en los centros de estudiantes, en el espacio político que conduce la Federación que efectivamente representa a miles de estudiantes, buscamos nuestra legitimidad en las calles y junto a estudiantes y docentes, no en los despachos del rectorado.

Por otra parte, la Franja Morada no cuenta con ningún argumento válido que justifique su accionar. Detrás de la batería de denuncias que arrojaron sobre supuestas irregularidades (obviamente nunca probadas) esconden la realidad, que no es otra que la imposibilidad que tienen de ganar la Federación por no contar con los delegados suficientes. Es a partir de esta situación que montan un gran circo y una campaña mediática feroz de ataque a la Federación.
Resulta esto además de una asombrosa hipocresía, viniendo las acusaciones nada menos que de la Franja Morada, una verdadera mafia que cuenta con un amplísimo prontuario de causas de corrupción y prácticas violentas.

Lo que intentan estos actores es esquivar el debate de fondo que se encuentra planteado. Por un lado, a los morados les “molesta” que esta Federación conducida por la izquierda enfrente el modelo de Universidad empresa que pretende imponer Barbieri, signado por el avance de los acuerdos con empresas privadas que repercuten tanto en el financiamiento de la Universidad, como consecuentemente en la definición de los contenidos que se dictan. Por otro lado, La Cámpora preferiría una Federación que sea obsecuente con el Gobierno Nacional, que no se movilice para exigir más presupuesto para educación, ni por el Boleto Educativo, o que exija la derogación de la LES que no se ha tocado en más de 12 años. Preferiría una cáscara vacía que se limite a aplaudir los logros de la “década ganada” y que desaparezca de las calles.

Al defender la independencia de la Federación estamos defendiendo la Educación Pública y la posibilidad de luchar por construir la Universidad que queremos, una que se encuentre al servicio de las necesidades de nuestro pueblo y de un cambio social profundo en nuestro país y continente.
En la nueva etapa que se inauguró en la UBA a partir de la elección de Alberto Barbieri están claras las posiciones planteadas. O se está con los enemigos del movimiento estudiantil y de la Universidad Pública, o se está con los que luchan por defenderla.

Es a partir de esta convicción que llamamos a todos los espacios políticos a participar de este Congreso a realizarse el próximo Jueves 5 de Junio a las 17:00.